Disfunción eréctil

Disfunción eréctil

Factores predisponentes.

Todos los hombres deben recordar que existen factores de riesgo predisponentes para el desarrollo de la disfunción eréctil. Entre ellas se encuentran:

  • Sobrepeso;
  • edad;
  • Fumar y abusar del alcohol;
  • El uso de cualquier droga;
  • Estados depresivos frecuentes;
  • estilo de vida con hipodinamia;
  • síndrome metabólico y trastornos del metabolismo de los lípidos;
  • Avitaminosis grave;
  • una gran variedad de factores ambientales adversos (radiaciones, diversos tipos de radiación, etc.).

Hay 3 tipos principales de causas de la función eréctil.

  1. Psicógena: cuando la disfunción eréctil está relacionada con la ansiedad, situaciones específicas, trastornos mentales, etc.
  2. Orgánica: cuando la disfunción sexual se desarrolla debido a algunos cambios estructurales en el órgano sexual como tal.
  3. Distinguible:

  • Causas vasculares (por aumento de la presión arterial, aterosclerosis, diabetes mellitus, insuficiencia venosa, intervenciones quirúrgicas, etc.);
  • Causas neurológicas (por accidentes cerebrovasculares, esclerosis múltiple, neuropatías diversas, tumores, traumatismos, etc.);
  • Causas endocrinas (debido a niveles bajos de testosterona, aumento de la prolactina, trastornos de la tiroides, etc.);
  • Causas estructurales (por traumatismos del pene, anomalías congénitas, enfermedad de Peyronie, curvatura, priapismo, etc.).
  • Medicinal: cuando la función eréctil se desarrolla en el contexto de la toma de algunos fármacos (psicotrópicos, antidepresivos, hipotensores, etc.).
  • Clasificación

    La disfunción eréctil suele distinguirse según su gravedad: disfunción eréctil leve, moderada y grave. También es frecuente e importante clasificar la disfunción eréctil según la causa de la enfermedad:

    • Psicogénico: alrededor del 40% de los casos;
    • Ecológico – 30% de los casos;
    • Mixto – 25% de los casos;
    • sin causa clara – 5% de los casos.

    Los síntomas alarmantes de la disfunción eréctil son:

    • Dificultad en el inicio de la excitación sexual y en su continuación;
    • Erección débil;
    • Ausencia parcial o total de erección matutina.

    Otros tipos de disfunción sexual en el hombre

    También hay disfunciones sexuales en los hombres que no son directamente disfunciones eréctiles, pero que causan igual disminución de la calidad de vida. Hay una gran variedad de trastornos de la eyaculación. La mayor molestia no sólo para el hombre, sino también para la mujer, es la eyaculación acelerada. La incapacidad de tener relaciones sexuales de buena calidad conduce a un estrés psicológico y emocional, e incluso a no querer tener relaciones sexuales. La eyaculación dolorosa y difícil es menos frecuente, pero también reduce drásticamente la calidad de vida. El síndrome aneyaculatorio -la incapacidad total de alcanzar el orgasmo y la eyaculación de forma independiente- puede desarrollarse en diversas enfermedades neurológicas. La eyaculación retrógrada persistente -expulsión de semen en la vejiga durante el orgasmo- puede desarrollarse después de la cirugía de próstata y de ciertos medicamentos. Una de las disfunciones sexuales más comunes es la falta de deseo sexual, la falta de deseo (libido). La disminución de la libido, puede ser causada por el estrés nervioso y emocional, la fatiga física y las enfermedades relacionadas en el cuerpo, una violación del metabolismo hormonal. La mayoría de estas anomalías son bastante exitosas y seguras de tratar. Lo importante es su corrección a tiempo para evitar la formación de anomalías psicológicas secundarias.

    Diagnóstico

    Al diagnosticar la disfunción eréctil, es muy importante determinar la gravedad de la misma. También es necesario averiguar la causa de estos trastornos e identificar la enfermedad que ha provocado el desarrollo de la disfunción eréctil. Debe determinarse la presencia o ausencia de otros trastornos sexuales (disminución de la libido, de la eyaculación y del orgasmo).

    La disfunción psicógena suele producirse de forma repentina. Se mantienen las erecciones matinales normales. La disfunción psicógena suele implicar problemas en la relación con la pareja. En estos casos, la disfunción eréctil sólo se produce en determinadas circunstancias, mientras que en otras condiciones la función sexual es normal.

    En la disfunción eréctil orgánica es todo lo contrario. Los problemas se producen gradualmente, las erecciones matutinas se reducen o desaparecen por completo. Sin embargo, se suele mantener un buen impulso sexual. La calidad de las relaciones sexuales se ve afectada en todo momento, con todo tipo de parejas y en diversas situaciones. Si aparecen los primeros síntomas alarmantes -falta de libido y erección débil-, debes consultar a un andrólogo.

    Para identificar las causas de la disfunción eréctil, los especialistas de Mother and Child pueden realizar una serie de pruebas:

    1. Un cuestionario – rellenado por el paciente con el cuestionario MIEF-5, un cuestionario globalmente aceptado.
    2. Examen de los órganos genitales: testículos, próstata, pene.
    3. Evaluación de los caracteres sexuales secundarios, de la saturación androgénica del cuerpo y del momento de inicio de la pubertad.
    4. Análisis de laboratorio de orina y sangre.
    5. Examen de los niveles hormonales.
    6. Examen de los niveles de metabolismo de carbohidratos y lípidos.
    7. Evaluación cardiovascular (medición del pulso, la presión arterial y, si es necesario, diagnósticos adicionales).
    8. Evaluación del sistema nervioso.
    9. Control de las erecciones espontáneas nocturnas.
    10. Prueba con la administración intracavernosa de fármacos vasoactivos (análogo de la prostaglandina E1, alprostadil).
    11. Ecografía Doppler de las arterias del pene.
    12. Estudio de los reflejos bulbocavernosos y cremastéricos.
    13. Electromiografía del pene.
    14. Angiografía de los vasos del pene.
    15. Cavernosometría.
    16. Reofalografía.
    17. Termometría endouretral.
    18. Ecografía genital.

    Por regla general, no es necesario llevar a cabo todos los métodos de diagnóstico. Dependiendo de tu situación, tu médico te sugerirá la técnica mínima necesaria.

    Tratamiento

    Se aconseja a todos los pacientes que descarten en lo posible los factores de riesgo de la disfunción eréctil antes de iniciar el tratamiento. Es importante la normalización del estilo de vida y de la actividad sexual. Un paso importante es decidir si la medicación que puede tener un efecto adverso sobre la erección puede retirarse o sustituirse. Los problemas neurológicos y cardiológicos se resuelven con la participación de especialistas, especialmente psicoterapeutas. Los médicos recomiendan que estos pacientes acudan a una consulta con un sexólogo y un psicólogo junto con su pareja para ayudarles a entenderse, relajarse y confiar en el otro.

    Dependiendo de la causa de la enfermedad, hay diferentes opciones de tratamiento. Si se ha identificado una causa tratable de disfunción eréctil, hay que tratarla.

    Hay etapas en el tratamiento conservador de la disfunción eréctil

    1. En la primera fase, se utilizan fármacos para la estimulación de la erección (en particular, inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5), si están indicados. En presencia de una deficiencia de andrógenos, se utilizan fármacos que aumentan la concentración de testosterona. Para la terapia de sustitución de andrógenos se utilizan formas inyectables y transdérmicas de testosterona. El fármaco, la dosis, el modo de administración y la duración del curso se eligen individualmente. Cualquier medicamento de estos grupos debe tomarse sólo cuando lo prescriba tu médico. De lo contrario, pueden producirse efectos secundarios graves. En el caso de los trastornos psicógenos, la terapia psicosexual es un importante tratamiento de primera línea.

    Si no se puede administrar la medicación o el paciente no está dispuesto a utilizarla, se recomienda la terapia de presión negativa local como tratamiento físico de primera línea. La esencia del método es que el pene se coloca en un matraz especial, donde se crea una presión negativa mediante una bomba de vacío. Esto provoca un aumento del flujo sanguíneo hacia el pene, lo que da lugar a una erección. Para mantener la erección, se coloca un anillo de compresión especial en la base del pene para restringir la salida venosa.

    2. La segunda fase del tratamiento consiste en la administración intracavernosa o intrauretral de agentes vasoactivos. Se utiliza cuando la medicación no tiene efecto. Los resultados y la calidad de las erecciones son bastante elevados. Este tratamiento tiene contraindicaciones y efectos secundarios.

    Tratamiento quirúrgico

    Si la terapia conservadora es ineficaz, se recurre al tratamiento quirúrgico de la disfunción eréctil si es necesario. A los pacientes con lesiones de las arterias del pene que irrigan los órganos pélvicos se les aconseja someterse a una cirugía vascular. Si todos los demás tratamientos para la disfunción eréctil han fracasado y el paciente insiste en una solución radical, se recomienda como último recurso una prótesis semirrígida o implantes hidráulicos que simulen una erección. El índice de satisfacción tras una prótesis de pene supera el 80%.

    Prevención

    Es posible reducir la probabilidad de una erección reducida. Para ello, los médicos recomiendan:

    • Una dieta adecuada.
    • Restricción y eliminación de malos hábitos (consumo de alcohol y tabaco).
    • Actividad sexual regular.
    • Un estilo de vida saludable que incluya descanso y actividad física vigorosa.
    • Control y corrección del peso corporal.
    • Control y corrección de la glucosa y los lípidos en sangre.
    • Se recomienda que el paciente sea examinado por un urólogo andrólogo.

    Ponte en contacto con el grupo de empresas Mother and Child a través del formulario de comentarios o del número de teléfono del centro de llamadas +7(800)7007001

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