Haymorrea en los niños | .

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La gaimoritis o sinusitis maxilar obtuvo su nombre, ya como enfermedad independiente, gracias al anatomista inglés Nathaniel Gaimor, que describió con detalle la sintomatología y los mecanismos fisiopatológicos de esta enfermedad ya en el siglo XVII. La guymorrea es una inflamación de la mucosa de los senos maxilares y se caracteriza por una acumulación excesiva de mucosidad en los senos maxilares, que provoca una respiración nasal difícil y síntomas inflamatorios congestivos.

Esta enfermedad es bastante frecuente en los niños de la primera infancia, de la edad preescolar y de la escuela primaria, debido a la vulnerabilidad del sistema inmunitario del niño y a las peculiaridades de la estructura anatómica de los senos paranasales: tamaño reducido, mala función de aireación y drenaje de los senos debido a la estrechez del lumen de los conductos nasales, lo que provoca la acumulación de mucosidad, el estancamiento y el desarrollo de un proceso de infección.

Causas de los senos maxilares en los niños:

  • Goteo nasal o infecciones respiratorias agudas, que alteran el flujo de mucosidad y provocan hinchazón, lo que da lugar a una acumulación de infección e inflamación en las fosas nasales
  • Rinitis alérgica, ya que en esta patología se produce un goteo nasal con una fuerte inflamación, que propaga la infección hacia los senos paranasales y posteriormente conduce al desarrollo de una sinusitis maxilar
  • Traumatismos en la nariz o en el puente nasal causados por golpes fuertes, fracturas del tabique nasal, etc.
  • inflamación de las adenoides, generalmente acompañada de una acumulación de mucosidad y de una alteración de la respiración
  • Anomalías congénitas de los senos paranasales
  • Enfermedades infecciosas de la boca (estomatitis) y enfermedades inflamatorias de los dientes (caries, etc.)
  • la alteración de los vasos sanguíneos en la zona de los senos nasales, provoca el desarrollo de un proceso inflamatorio infeccioso
  • Fibrosis quística y algunas otras enfermedades hereditarias

La haymorragia es una enfermedad bastante insidiosa que puede producirse, como vemos, por muchos motivos, pero también existe un peligro considerable en esta enfermedad, ya que un tratamiento inoportuno o una táctica de tratamiento inadecuada pueden provocar complicaciones como la frontitis, con la consiguiente progresión hacia la meningitis (inflamación de las membranas protectoras del cerebro o la médula espinal). Por ello, la sinusitis maxilar debe tratarse en una fase temprana para evitar que la enfermedad se cronifique y evolucione a una forma más complicada.

Los médicos diagnostican varios tipos de sinusitis maxilar.

Clasificación de la sinusitis maxilar:

1. Según la prevalencia del proceso patológico

  • Unilateral (un seno maxilar está afectado)
  • Bilateral (ambos senos, el izquierdo y el derecho, están afectados al mismo tiempo)

2. Según la naturaleza del curso

  • sinusitis maxilar aguda, caracterizada por síntomas pronunciados, signos de intoxicación y dolor
  • sinusitis maxilar crónica, acompañada de debilidad general, fatiga rápida, dolores de cabeza frecuentes, congestión nasal y disminución del sentido del olfato, caracterizada también por un curso ondulante de la enfermedad en el que se alternan etapas de exacerbación con otras de remisión

3. Según la vía de entrada de los agentes infecciosos

  • Sinusitis maxilar rinógena (observada principalmente en adultos)
  • Hematógena (más común en niños)
  • Sinusitis maxilar odontogénica (se produce como consecuencia de una enfermedad dental inflamatoria)
  • Sinusitis maxilar traumática

Síntomas de la sinusitis maxilar en los niños

La haymorrea en los niños se acompaña de síntomas característicos, por lo que si se presentan los siguientes signos, debes consultar inmediatamente a un otorrinolaringólogo o pediatra:

  • Congestión nasal (el niño puede quejarse de que una fosa nasal no respira)
  • secreción nasal (puede ser moco o pus)
  • deterioro olfativo
  • cambio en el timbre de la voz, aparece un tono nasal
  • Síndrome de dolor en la cabeza, generalmente en la frente y las sienes, que aumenta al estornudar o al girar la cabeza, pero que no se siente al acostarse
  • temperatura corporal elevada
  • Mal humor, irritabilidad, falta de sueño y de apetito
  • Dolor de muelas que empeora cuando comes
  • Tos seca, durante la cual aumenta la intensidad del dolor.

Diagnóstico y tratamiento de la sinusitis maxilar

Basándose en las quejas del paciente y tras un examen clínico, el médico puede diagnosticar una sinusitis maxilar. En algunos casos, se prescriben métodos de diagnóstico adicionales: rinoscopia (examen de los senos paranasales), radiografía o TC, examen de laboratorio de las secreciones nasales. El médico prescribe el tratamiento para el niño, teniendo en cuenta las características fisiológicas del niño y la gravedad de la enfermedad. Existen varios métodos de tratamiento para la sinusitis maxilar, y algunos de ellos se combinan para lograr una mayor eficacia terapéutica.

Terapia con medicamentos Incluye la prescripción de: antipiréticos y antiinflamatorios, antibióticos, vasoconstrictores, antiinflamatorios y antihistamínicos.

Riego – «cuco» Se utiliza para eliminar la mucosidad y el pus de la nariz y los senos maxilares, reducir la hinchazón e inyectar medicamentos directamente en la inflamación, este proceso tiene su interesante nombre porque hay que decir «cucú» durante el lavado para eliminar la mucosidad con mayor eficacia.

Métodos fisioterapéuticos que se prescriben cuando se trata una forma crónica de sinusitis maxilar o ya después de la fase aguda de la enfermedad, son UVI zona nasal o UHF senos nasales.

Perforación del seno maxilar – Un método bastante específico, que en la práctica pediátrica se utiliza en situaciones excepcionales debido a que crea malestar psicológico y dolor para el niño. La técnica consiste en introducir una aguja especial en los senos nasales y aspirar la mucosidad de pus acumulada. Tras eliminar la mucosidad, se inyecta un medicamento en el seno maxilar. Los síntomas de la sinusitis maxilar suelen desaparecer poco después de este procedimiento, por lo que se considera uno de los métodos más eficaces.

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